La llegada de la época estival y del periodo de vacaciones implica un cambio de rutina y hábitos que también pueden afectar a las mascotas. La Real Sociedad Canina de España ofrece una serie de pautas para el cuidado del perro en verano, teniendo en cuenta sus necesidades, para que ellos también puedan disfrutar al máximo esta época del año.

Cinco claves para cuidar del perro en verano

La hidratación, la exposición solar y las características de cada de raza son algunos de los factores a tener en cuenta:

1Controlar su hidratación: con las altas temperaturas, los perros necesitan tomar más cantidad de agua de la habitual. Hay que procurar tenga acceso a un cuenco con agua fresca y limpia en todo momento y al sacarlo a pasear hay que llevar una botella específica para que pueda reponer líquidos también fuera de casa.

 

2Los perros son vulnerables a los golpes de calor, sus principales síntomas son: jadeo, mirada en blanco o ansiosa, falta de respuesta a las órdenes, temperatura alta, piel seca y caliente, deshidratación, taquicardia, y desmayos. Para prevenirlo, además de la hidratación, hay que evitar el ejercicio excesivo y que permanezca demasiado tiempo en sitios con poca ventilación.

 

3Adaptar el horario de los paseos a aquellas horas del día en las que las temperaturas son más suaves, como la última de la tarde y por la noche. Se deben evitar las horas centrales del día (de 11 de la mañana a 4 de la tarde) y pasear por zonas de asfalto para prevenir quemaduras en las patas o las almohadillas.

 

4De vacaciones en la playa o la montaña se suele pasar mucho tiempo al sol: hay que proporcionarle su propio sitio alejado de los rayos solares. El perro también agradecerá que se le bañes con agua dulce o se le riegues con la manguera y, cuando no sea posible, hay que humedecerle las zonas de la cabeza y el tronco.

 

5Por último, no se debe dejar nunca al perro dentro del coche estacionado, ni siquiera a la sombra y con la ventanilla entreabierta. Las altas temperaturas les afectan con mucha rapidez.